#Capítulo 491- Un regalo

ella

Me pongo rígido ante la idea de que este dios oscuro le dé algo a mi hija.

“No”, jadeo, intentando alejarme de él, pero lucho por moverme.

“No temas, hija de la luna”, dice, levantando la comisura del labio. “No doy maldiciones a mis elegidos, sólo regalos”.

Y con eso las sombras comienzan a girar en su mano. Mis ojos se abren como platos mientras crecen y se convierten en una esfera de humo y sombra.

“¡No!” Protesto de nuevo, esta vez con la voz un poco entrecortada.

“Cuidado, niña”, gruñe, dando un paso más cerca, inclinándose sobre mí ahora. “Si me enojas, no estaré tan ansioso por darte mi regalo. No provocarías mi ira por tu vida en lugar de una bendición por la de ella, ¿verdad?

Me alejo de él, sin saber qué hacer, sin saber qué será peor.

El Dios de las Tinieblas extiende su mano sobre mí y las sombras comienzan a derramarse desde sus dedos, rodeándome.

“Una bendición”, murmura, “para la primera nieta de la luna de parte de su benefactor. Que viva mucho tiempo, habitando tanto en la oscuridad como en la luz”.

Las sombras, cuando me tocan, son suaves, más suaves de lo que imaginaba, como terciopelo o niebla. Cuando respiro, fluyen hacia mí a través de la nariz y la boca. Jadeo, preocupada, pero el humo sabe ligeramente a… a menta y a mañanas frescas, y alivia mi dolor de garganta…

Miro al Dios con asombro, inclinando la cabeza hacia él.

“¿Ver?” dice suavemente. “No todo lo que habita en las tinieblas es malvado”.

cosa descarriada y cruel)

Antes de que desaparezca.

–mi habitación– vuelve a ser

frente a mí ahora, iluminando mis

tratando de aclarar mis pensamientos. “¿Estás…” gira la cabeza hacia Cora,

um, estoy

linterna y tomando mi rostro entre sus manos, estudiándome con horror en sus rasgos. “Ella, se pusieron todos negros y te quedaste congelada en el

boca. Mientras exhalo, paso mis manos por mi estómago y compruebo mi vínculo

es igual de

la cabeza hacia mi hermana, mi pareja. “Es – um –” Dudo por un momento, dividida entre querer explicar y la sensación de que la siguiente contracción avanza constantemente. “Fue realmente extraño, ¿está bien, pero ahora

en la cama para colocarse entre mis rodillas y asiente. “Está bien, Ella”, dice, empujándome un poco más abajo para que ahora quede más plana

mi cara hacia él y cierro los ojos, transmitiendo todas mis emociones a nuestro vínculo:

en voz baja mientras se sienta y pone sus manos

de mí y mi hermana lista

hora después nace

acariciar sus diminutos deditos, su naricita

de mí, mirando a nuestro bebé

jadeos. “Oh Dios,

se ríe, se sienta a mi lado y pasa una mano por su cabecita. Nos quedamos en

casi reverente. “Y la

Sinclair, su voz un

sesenta”, arrulla Cora, golpeando el pequeño vientre del bebé con un solo dedo, “sería la mejor”. Ella se inclina hacia adelante y me besa en la mejilla. “Les daré a ustedes dos un par de minutos,

cara y beso a mi hermana mientras ella me arruga la nariz y se gira hacia la puerta, llevándose al equipo de enfermeras con ella. Todos hicieron un trabajo maravilloso. Les estoy

agradecimiento, todo lo que puedo hacer es mirar a mi pequeña

y él me

The Novel will be updated daily. Come back and continue reading tomorrow, everyone!

Comments ()

0/255