Capítulo 208

Helda estaba preocupada por Lucas, daba vueltas como si no encontrara su lugar.

Finalmente, Lucas salió, con una cara que era pura tormenta, la furia se le notaba a leguas.

Ni le paró bolas a Helda, ni a mí, ni mucho menos a Kent.

Pasó al lado nuestro echando chispas, se montó en el carro, y ¡pum! cerró la puerta con un golpe.

Helda camino detrás de él un par de pasos. “¿Cómo puedes ser tan terco?”

Kent, con una mano en el bolsillo y la otra agarrando la parte de atrás de mi camisa, me jaló hacia él comp si tuviera miedo de que Lucas, en un arranque, le pasara el carro por encima a mis pies.

“¡Es más terco que una mula!” Helda se quedó parada, maldiciendo a Lucas, pero al mismo tiempo miraba a Nacho con preocupación. “La muerte de Lino no fue culpa de Lucas, él..”

“Pero ese golpe de Lucas desencadenó la muerte, si hay que buscar responsables, Lucas… esta vez, me temo, no la va a librar“, dijo Nacho con algo de temor en la voz.

Helda se quedó pasmada, nerviosa. “¿Es… es tan grave la cosa? Ese Lino claramente quería sacar de sus casillas a Lucas, claramente…”

“Eso era parte de su plan“, me susurró Kent al oído.

La sanción para Lucas todavía no se definía, pero si no terminaba preso ya era una ganancia, eso sí, su trabajo de policía seguro que sería dado de baja.

Yo me quedé ahí parada, sintiendo por primera vez lo peligroso que era un asesino de verdad.

Un frío me recorrió la espalda, sentía que había mil ojos fijos en nosotros, como si tuviéramos mil hilos tirando de nosotros.

Nosotros, la gente corriente, somos como marionetas a los ojos de los genios.

Ellos pueden manipularnos y jugar con nosotros a su antojo.

Pueden matar, hacer que un policía pierda su trabajo, y dejar a Lucas fuera de este caso de asesinato para siempre.

Era demasiado listo.

Usó a un Lino moribundo para provocar a Lucas y cometer un error, y luego… sacó a Lucas de la jugada con éxito.

Mis dedos se sentían helados, el miedo a lo desconocido y al talento abrumador llegó a su pico.

Frente a un genio absoluto, yo era, en el mejor de los casos, una tonta entre los tontos.

No más que una hormiga.

peligroso“, le dije sobre la persona que

mirándome profundo. “Entonces… seamos más

no tengas miedo,

al hospital, Renán ya estaba en la unidad de cuidados intensivos, y Yuria no se despegaba de Teresa, las dos lloraban

Capitulo 208

justas tienen su propia buena suerte, Renán despertará“, dijo Yuria

del hospital, mejor vaya a descansar“, le insistía Yuria a Teresa,

que apenas podia mantenerse en pie, asintió finalmente y se fue apoyada

y yo, Teresa nos lanzó una

nada, solo

vez que Teresa se fue, frunci el

de la UCI donde estaba Renán, habló con voz grave. “Ainara, ¿no quieres

llegado al

contar por

Kent, mirando a Yuria con recelo,

risa fria. “Ainara, al juntarte con bestias, acabarás sin

tienes miedo? ¿Temes que Ainara sepa algo sobre tus secretos con Nayra? Tú la tratas como

se oscurecieron y apretó los dedos hasta que sus nudillos se

que quería lanzarse

Capitulo 209

fragilidad y bondad, despierta ese instinto protector, hace que uno confie

y Juan decidieron creerle a Yuria

Kent

ni una sola de sus expresiones

el ella era como

fin alguien vela más allá de

los demás, Kent era el loco.

este mundo lleno de verdades y mentiras, ¿quién sabe realmente quién está loco?

define lo que es

a Kent, si pierde el control y termina matándote, será tu culpa,” le dije a Yuria con voz

segura, y con la voz baja volvió a hablar. “Ainara, ¿estás

di una palmada en la mano a Kent. “Espérame aquí, sé

estaba reacio, pero al ver que insistía, asintió y soltó mì mano.

lado de

guardaespaldas que lo miraba no muy lejos.

guardaespaldas en voz

te preocupes por mi, dijo Kent, queriendo

el pasillo seguro, mirė hacia atrás a Kent, quien se sentó obedientemente en el banco, como

pasillo seguro, miré a Yuria. “Si tienes algo que decir,

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