Capitulo 267: Una Dificil Batalla por el Amor

Era solo cuestión de tiempo. Con una mirada se entendieron, sin necesidad de

aclarar nada, pero sintiendo en sus corazones un acuerdo tacito de colaboración

Valentina solo se había quemado la mano, pero Santiago exageraba, no

permitiéndole dejar el hospital. Valentina protestó:

-Es solo una quemadura, con seguir las indicaciones médicas y venir a cambiar el vendaje a tiempo, no debería ser necesario… ¿quedarme ingrenada, verdad?

Aunque era un procedimiento completamente normal, bajo la mirada de Santiago,

Valentina perdió la confianza gradualmente.

Santiago, con un tono serio, dijo:

-¿Como que solo una quemadura»? Con una ampolla tan grande en el dorso de la

mano, ¿qué pasa si queda cicatriz? ¿Y si duele? ¿Y si se moja y la herida empeora, se

infecta…?

-Bueno, bueno, me quedaré, ¿contento si me quedo en el hospital?

Valentina interrumpió, incapaz de soportar que siguiera por ese camino, medio

bromeando sobre perder un miembro o incluso la vida. Con una mirada de

resignación, Valentina rodó los ojos. Santiago, con un gesto de cariño, le acarició la

cabeza.

-Eso es, buena chica.

Valentina se sintió sin palabras pero también resignada a su cariño.

Después de pasar varios días en el hospital, Valentina no se encontraba aburrida.

Diego y Silvana venían a visitarla todos los días, especialmente este señor Mendoza…

Todos le llamaban señor Mendoza, excepto Diego, y cada uno le trataba con un gran

respeto.

La curiosidad de Valentina hacia él crecía cada vez más.

Parecía que no necesitaba trabajar, pero de vez en cuando recibía llamadas.

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misteriosa

-¿Quién eres realmente? ¿Mendoza Santiago Mendoza?

En el camino de regreso a Villa de Los Pinares después de ser dada de aita, Valentina

finalsuchte se atrevió a preguntat de nuevo

Durante esos dias, Valentina habia investigado y no encontró ninguna familia adiberada en Coralis con el apellido Mendoza.

¿No era en Coralia? ¿Podría ser Guadalajara? Alli si existia una Corporación Mendoza, pero solo habia echado un vistazo a la página antes de cerrarla

Esa era la familia más prestigiosa de Guadalajara, e incluso de todo el pais

sosteniendo el volante, ya estaba

Valentina sobre su identidad.

a la entrada de la urbanización y ver a una

frunció el

lo

Santiago se detuvo

Ella lo recordaba?

la figura fuera del coche, con una expresión de sorpresa seguida de

¿Alonso?

¿El era Alonso?

¿Y quién era Alonso?

la cabeza, segura de que conocía a esa

casa de Diego en

escapado, pero no podía

Esa sensación era torturante.

contar algo, Valentina astia In puerta del

en que se detuva

Valotay

¿Que ha a hacer

intento detenerla, pero apenas pudo

ya corria hacia

con una

habia estado esperando ansiosamente a

encuentro cuando la vio correr hacia

días, sin imaginar

frente a

-¿Todavia te duele?

revisarla, pero temia

con la cabeza, sonriendo en respuesta: -Ya casi no duele, esta

y moverlo también

tocándose el dorso de la mano y

muñeca.

en sus ojos solo hacia

-Valen, lo siento…

-¿Como nos conocimos?

Alonso pudiera

no entendía a qué se refería

con su

relación tenemos?

modo, ¿por qué habría mencionado su nombre,

forma tan espontánea?

-¿Alonso? ¿Eres tú, Alonso?

fijamente,

junto con la serie de preguntas, solo hacía

se hundiera más.

me equivoqué. Aitana es de la sangre de mi abuelo, yo

quería entristecer al abuelo, no

lleno de

enterarse de que Valentina había sido

ya se arrepentia de haberse visto

tanto.

la miraba intensamente,

no volverá

en adelante, no permitiría que

contra de los

despliegue de emociones sinceras incluso

de amor entre un hombre y una mujer?

tenía realmente con el Alonso

tiempo de aclararlo cuando

-Mi esposa…

un tono a la vez dominante y tierno, como si

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