Estupefactos

Cleo, que estaba junto a ellos, rechinó los dientes con furia.

Aunque Jaime hubiera salvado antes la vida de Hada no tenía por qué llegar tan lejos. Después de todo, Jaime y Hada no eran íntimos, mientras que Hada y Cleo eran amigos de la infancia.

De ahí que Cleo no pudiera entender las acciones de Hada.

Pronto pasaron los cinco minutos, pero no se produjo ningún milagro.

Jaime no apareció.

Casio soltó un suspiro y, de repente, parecía mucho más viejo que antes mientras se sentaba en un banco de piedra.

Los ojos de Hada también perdieron su brillo y su expresión se llenó de tristeza.

Incluso Evangelina y Zero estaban descorazonados y sentían pena por Jaime.

—Muy bien, se acabó el tiempo.

Quirino se levantó y paseó su mirada por la multitud. Luego anunció:

la

embargo, tan pronto como anunció el comienzo de la competición,

aparecido Jaime! —gritó

se dirigió de inmediato

Jaime sin heridas ni manchas de sangre, y

pudo evitar gritar de emoción al ver a

tan eufórica que lágrimas de alegría corrían

junto a Hada, temblando de rabia mientras apretaba los puños con

la plataforma elevada, Santiago frunció un poco las

de lo que había

señor Casas

Casio saltó de alegría al

llegado a la cima, ¡de nada servirá si ni siquiera es capaz de tomar el martillo! —Lope soltó una

no le hizo caso. No le importaba si Jaime fuera capaz de tocar la Campana del

a la cima. Ya no importa

a Jaime llegar a la cima. Tampoco quería ver cómo éste arriesgaba su vida y

a Jaime que baje y deje de forzarse hasta sus límites. De

mano, y el martillo que pesaba decenas de miles

The Novel will be updated daily. Come back and continue reading tomorrow, everyone!

Comments ()

0/255