Al poco rato, Leandro entró desde afuera.

Los dos se sentaron bien quietos, listos para trabajar.

Leandro le echó un vistazo a Evrie, en su rostro sereno no se podía leer emoción alguna.

Pero él había escuchado bastante de la conversación que ellas acababan de tener, y la molestia en su corazón se intensificaba.

—Evi, acompáñame un momento. — Leandro le hizo señas con la mano.

—Ah, claro, Sr. Reyes.—

En la oficina, Evrie siempre le llamaba Sr. Reyes, y solo en privado se atrevía a llamarlo maestro, principalmente para evitar malentendidos.

Una vez en la oficina, Leandro estaba encendiendo la computadora.

—Toma asiento. —

Señaló la silla frente a él con un tono de voz amable y casual.

Evrie se sentó.

—Sr. Reyes, ¿me necesitaba para algún trabajo? —

Desde que había vuelto al país, Evrie había estado asistiendo al departamento de diseño y hacía tiempo que no le asignaban un proyecto. Estaba ansiosa por tomar uno y ganar experiencia.

Leandro hizo una pausa, la miró seriamente y le preguntó directamente:

—Evi, ¿te gustaría volver a Brasil? —

—¿Qué? —

Evrie se quedó perpleja, sin entender de inmediato por qué Leandro le preguntaba eso.

Acababa de volver al país hace poco, ¿y ahora Leandro quería mandarla de nuevo a Brasil?

—Tu desempeño en Brasil fue muy bueno, lo he tenido en cuenta. Ahora allá están por iniciar la segunda etapa del proyecto y quisiera llevarte para completarlo de principio a fin. —

Leandro le hablaba en serio, su mirada mostraba urgencia.

Parecía realmente querer llevar a Evrie a Brasil.

Evrie se quedó pasmada por un instante, sin saber cómo procesar la información.

antes, habría aceptado sin problemas, pero

lo sucedido con Margarita,

su propio país

no quiero ir a

se lo dijo con

—¿Qué dices? —

parecía sorprendido por su negativa, su expresión

estar en lugares conocidos, maestro,

a quedarse y miró directamente a

preguntó con un tono de voz grave. —¿Lo extrañarías tanto que estarías

la cabeza de inmediato. —Nadie va a detener mi carrera, nunca

por supuesto, no

no

lo que estabas

asintió

de la oficina, se sentó en su lugar de trabajo y

del país, podía ser trasladada

tenía un mal

trabajo, la compañía repartió cajas de dulces a todos

a ciudades cercanas

pero rechazó la

dinero y prefería ahorrar

digas que vas a pasar el Día de Acción de Gracias con

eso no te animas a unirte a nuestro

ella

negando con la cabeza—No es eso,

discretos, lo capté.

asintió con misterio, sonriendo con

suspiró, sin remedio, y le rogó a

Farel, y siempre se sentía incómoda cuando sus compañeros de

como si ella estuviera presumiendo de estar

No le gustaba eso.

hubiera vuelto

The Novel will be updated daily. Come back and continue reading tomorrow, everyone!

Comments ()

0/255