Capítulo 217

-Ja…

-Jaja…

Tras un largo momento, Roman soltó una risa abstraída y se levantó para dirigirse al baño.

Nerea se quedó un poco asustada por esa sonrisa suya, tan indescriptible y extraña.

Mirando su espalda, no pudo evitar recordar la última vez en San Esteban, cuando lo invitó a su ceremonia de compromiso. Pero entonces, parecía como si hubiera recibido un golpe fatal e insoportable. Ahora su cuerpo entero irradiaba una incredulidad mezclada con alegría.

-Roman, ¿qué te pasa?

Ella lo siguió rápidamente, solo para encontrarse con una puerta cerrada y el sonido del agua corriendo detrás de ella.

El chorro de agua fria mojaba el cabello del hombre, corriendo por su rostro claramente definido hasta su pecho tensado, empapando completamente el traje, estimulando cada nervio, cada célula de su

cuerpo.

Era verdad, todo era verdad, no era una alucinación.

Siempre había creído que Nerea amaba a Samson con todo su ser, por eso desde pequeños, casi siempre estaban juntos, compartiendo cada alegria y tristeza, todas las sorpresas y regalos eran solo para él, incluso en momentos de peligro, ella no dudana en protegerlo…

Así que nunca se habia atrevido a acercarse, ni siquiera a esperar una mirada suya.

Pero ahora ella le decía que no le gustaba tanto Samson.

‘Bum-‘

pared, provocando un estallido de gotas

de arrepentimiento y alegría lo embargaba, haciendo imposible controlar sus emociones.

el ruido, se alarmó y pegó su oido a la puerta del baño, -Roman, ¿estás bien? ¿No te habrás caldo, verdad?

gotas de agua, revelando un rostro despojado de toda máscara

ahora, Nea solo podría ser de él.

ahora, yo

cuando Nerea estaba a punto de

nuevo, luciendo fresco y distinguido, sin rastro

-¿Te duchaste?

qué se bañaría de repente, especialmente estando en

primera vez que lo veía con un traje blanco, de alguna manera… atrayente, como un principe de

Capitulo 21/

europeo, apuesto

sin poder

a comida

explicaba su extraña expresión de antes. Como decia Javier, obsesionado con la limpieza hasta no tolerar una mota de polvo.

hacia la mano de ella en la manilla, -Nea, querías entrar para ducharnos

-¿?!

que queria ducharme contigo? Solo me preocupaba que te pasara algo, ve y

-No es necesario.

del brazo, -¿Cómo que no es necesario? Si

ayudará

ella, sus ojos escondiendo un destello

viendo esa sonrisa triunfante, ¿por qué sentía que había

eso no

de repente me llamas Nea?

-Me gusta Nea.

-¿Ah?

The Novel will be updated daily. Come back and continue reading tomorrow, everyone!

Comments ()

0/255