Capítulo 38

Ayla le echaba toda la culpa a Carol, soltando improperios,

Desgraciada! ¿Cómo se atreve a pasearse por ahí en lugar de esconderse? ¿No le teme a que mande a alguien a acabar con ella?”

Morgan le dijo, “Ayla, escuché que Aspen también está en el hospital, ¿crees que ella vino a buscarlo?”

Al oír eso, Ayla abrió los ojos como platos,

**Sinvergüenza! Como si pudiera seducir a Aspen, él ya dijo que no le gustaba y ella sigue insistiendo, ¡qué descarada!

Tio, llévatela y dale una buena lección. Primero desfigúrala y luego manda a alguien a manchar su honor. Cuando te canses, véndela al extranjero. ¡No quiero volver a verla en mi vida!”

Al escucharla, el rostro de Morgan se iluminó.

Había llamado a Ayla esperando que dijera justo eso.

Si Aspen luego lo culpaba por haber abusado de alguien, podría echarle la culpa a Ayla.

Total, Ayla era la salvadora de Miro, y Aspen no le reprocharía nada a ella por eso.

“Ayla, descansa tranquila, déjamela a mí.”

Morgan colgó el teléfono y se dirigió hacia el carro.

abrir la puerta, Carol luchaba por sacar la

uh…”

la entrada del hospital y al oír

mirar.

saber qué

no quiere tenerlo, está insistiendo en abortar. Solo

murmuraban entre

flor, ¿cómo terminó esa belleza casándose

ser por

y subió al

la puerta cerrada, los gritos de auxilio

y se

18

15:20

de cuestión, era una cara demasiado hermosa para desperdiciarla. Planeaba tenerla para él, como su esclava,

burriera.

En un rato más, seguro que te

Sin más, Carol le soltó una

devolvió

¡Estás fuera de control! Ahora mismo

la cremallera, con la clara intención de abusar

y asqueada, nunca había visto algo

mientras lo

The Novel will be updated daily. Come back and continue reading tomorrow, everyone!

Comments ()

0/255