Capítulo 83

Tras decir eso, Leonardo colgó directamente la llamada.

Natalie scitó el celular, irritada, pero al pensar en que fue por su culpa que él había sufrido el accidente automovilístico, tomó un aliento profundo y entró en la sala de reuniones.

-Eso es todo por la reunión de hoy. Continuaremos mañana.

Mientras terminaba y se preparaba para salir, Bruno, de la nada, comentó en tono sarcástico: -Es verdad que ser el jefe es lo más feliz, puede comenzar o detener la reunión cuando quiera. Mientras que nosotros, aunque tenemos cosas urgentes que atender, tenemos que detenernos para asistir a la reunión.

Natalie se detuvo y se dio la vuelta para mirarlo, alzando las cejas. —Señor Torres, si no sabes cómo hablar adecuadamente, mejor cállate. Échame de la empresa si puedes y tú hazte cargo de la presidencia, y así me adecuaré a tu horario.

Bruno se puso rojo de ira y soltó exasperado: -Señorita López, tu actitud en el trabajo ha sido evidente para todos recientemente. ¡Por tu culpa, varios proyectos de la empresa se han retrasado!

Natalie se rio con desdén y replicó: -Si no me equivoco, parece que sólo tu proyecto fue rechazado, y los demás siguen en curso, ¿verdad?

Ante esa declaración, el rostro de Bruno se tornó lívido y, de repente, golpeó la mesa con fuerza, gritando: -Mientras todos los accionistas están presentes, hoy quiero preguntarte, ¿ cuál es el problema con mi proyecto? ¿Por qué lo rechazaste?

Natalie respondió con calma: La verdad, el proyecto en sí no tiene problemas, pero de momento, MY no tiene tanto capital para invertir. Lo que la empresa necesita ahora no son proyectos de alta inversión y rentabilidad, sino un avance estable.

Bruno quería decir algo más, pero Natalie no le dio otra oportunidad y salió de la sala de reuniones a paso ligero.

llegó al hospital, ya había

tan sombrío como una tormenta inminente, la miró y la cuestionó: -Sólo se llevan treinta minutos desde tu empresa hasta aquí, pero ¿por

ahora?

rodó los ojos y refutó: -¿Crees que no necesito ordenar mis asuntos antes de venir?

el ceño y preguntó: -¿No dijiste que eras una limpiadora en MY?

+15 BONUS

la mirada y comenzó a recoger las cosas, sin

medio del silencio,

posible que no se me curen las piernas, que tendré que usar una

sí y respondió con serenidad:

que el accidente ocurrió cuando iba camino a

cierto?

en las manos, giró la cabeza hacia él y preguntó:

curada, quiero que te mudes de

el ceño y rechazó sin rodeos: -No puedo. Tengo mi propio trabajo.

cuidador si

rio con frialdad. -Descuida, no retrasaré tu trabajo. Sólo necesitas cuidarme después de terminar tu jornada

dudar por unos segundos, Natalie finalmente

en Leonardo, quedarse con él parecía ser la mejor opción. De esa manera, si

que ella aceptara tan fácilmente, mostrando cierta sorpresa en

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