Capítulo 431

Lo miré y le dije y luego le dije: “Ya basta.”

Como David había mencionado, ya fuera en la universidad o hacia dos años, él fue quien me ayudó a superarlo todo. Si no hubiera sido por él, quien me salvó hacía dos años, buscando doctores incansablemente y presentándome a profesores, permitiéndome lograr un sentido de logro en mi carrera. ¿Cómo podría haber salido tan rápidamente del profundo pozo de la depresión? Emocionalmente no tenía có pero debía recordar siempre su bondad. Además, en aquel momento David había ido especialmente a traerme a Almíbar.

recompensarlo,

Camilo hizo como si no escuchara, sin aflojar su agarre en lo más mínimo, dejándome algo impotente y entonces escuché a David decir: “No te preocupes, quédate a cenar con ellos.”

Al terminar de hablar, se cambió de zapatos y se marchó. En el momento en que la puerta se cerró, un sentimiento de culpa surgió en mi corazón, y de pronto me solté de la mano de Camilo preguntándole: “¿Estás contento ahora?”

“Supongo que sí.”

Camilo me miró con una intención poco clara y dijo: “¿Te enojaste?”

Considerando que Elías también estaba presente, y pensando en su enfermedad, sacudí la cabeza y respondi con voz suave: “No, vamos a

cenar.”

Dicho esto, me senté de nuevo y empecé a comer en silencio. Después de cenar, él me miró fijamente preguntado: “¿Te enojaste porque no te dejé acompañarlo?”

“Ya te dije que no estoy enojada.”

“No estás enojada, pero, ¿por qué no hablas?”

“No tengo nada que decir, ¿quién hablaría sin parar sin motivo?”

Él se rio con desdén y dijo: “Él te atacó personalmente y no te enojas con él, pero te enojas conmigo porque no te dejé acompañarlo?”

“No es eso…”

Guzmán realmente me ha ayudado mucho, y no quiero ni siquiera carecer

acurrucado en el sofá tocándose la panza después de cenar, habló en voz baja: “No sigas celoso, Cloé dijo que ese señor es un invitado, tú eres de

frunció el ceño hacia mí preguntando: “¿Es cierto?”

dije: “De verdad,

pequeño

porque es un anticuado?”

“No es eso.”

“¿Entonces?”

tú, que no sabe cómo

gustes. A las chicas les gustan los

reírme al oír eso, y vi a Camilo pellizcarle

lo

“Solo que, cada vez que papá dice algo inapropiado, mamá se pone triste. Yo tengo ojos y oídos,

demonio.” Camilo lo

aprovechando el buen humor de Camilo, intentó: “Tío, ¿puedo dormir aquí con

diciéndome: “Depende de lo que diga ella.”

dijo que

“¿Ah sí?”

con su boca: “Si

emocionó y corrió al baño. Incluso empezó a cantar la canción del baño. Pronto, se

el balcón, cuando de repente Camilo enganchó mi meñique derecho con

20:36

Capitulo 431

mi dedo y su voz era baja mientras me preguntaba: “¿Realmente soy de

mi pecho, pero aún molesta, dije: “Tú y él, ambos son amigos.”

“¿Amigos?”

The Novel will be updated daily. Come back and continue reading tomorrow, everyone!

Comments ()

0/255